Este blush en stick es de esos productos que hacen que maquillarte sea mucho más sencillo. Tiene una textura cremosa que, al aplicarse, se transforma en un polvo suave y ligero que se funde muy bien con la piel. La esponja incorporada ayuda a difuminar sin esfuerzo, así que puedes decidir si quieres un rubor suave o un toque más marcado.
Es práctico para llevar en el bolso y retocar en cualquier momento, sin necesidad de brochas ni demasiada técnica. Además, su fórmula está enriquecida con ácido hialurónico, vitamina E y ceras que aportan una sensación cómoda y un acabado aterciopelado.
El resultado: unos pómulos naturalmente definidos y un aspecto luminoso que se nota, pero no se siente pesado.