El Melasma, también conocido como cloasma, es una hiperpigmentación (aumento del pigmento) adquirida, crónica (evolución larga), muy frecuente en nuestro medio. Caracterizada por manchas de color café, mapiformes (en forma de mapa), simétricas, asintomáticas, localizadas en cara, principalmente en la zona centro facial, especialmente en mejillas, nariz, labios y frente; su aparición es más frecuente en las mujeres, después de los 30 años.

Es una condición de la piel que tiende a tener un impacto en la vida de las personas que la padecen, por lo que no debe considerarse sólo un problema cosmético.

Las causas del melasma no se entienden completamente, pero dentro de los factores desencadenantes conocidos, se han definido:

  • Predisposición genética.
  • Los latinos, asiáticos, esta condición tiene una mayor frecuencia.
  • Factores hormonales, la exposición a hormonas femeninas como en el embarazo, el consumo de hormonas como pastillas anticonceptivas y terapia de reemplazo hormonal.
  • La exposición solar – radiación UV, incluso luz visible.

El factor de mayor importancia que contribuye a la aparición de esta dermatosis es la exposición a los rayos ultravioleta.

Hay 3 puntos fundamentales en el manejo del melasma:

  1. Foto protección: Es el pilar fundamental del tratamiento, esto implica el uso de fotoprotector (antisolar) diario, preferiblemente cada 3 horas y re aplicarlo después de sudoración o contacto con el agua. En el momento disponemos de una amplia oferta de antisolares con diferentes características, colores, texturas y componentes, existen con filtros físicos (pantallas solares) o con filtros químicos, y los hay incluso con componentes despigmentantes. También tenemos la posibilidad de utilizar fotoprotector oral, que es un suplemento de Polypodium leucotomos, componente que disminuye el efecto inflamatorio de la radiación UV en la piel, una de las causas del aumento de las manchas.

Además del uso de fotoprotectores, es sumamente importante tomar medidas que disminuyan la exposición solar, como:

  • Evitar hacer actividades al aire libre entre las 10 am y 2 pm
  • Buscar siempre la sombra
  • Utilizar indumentaria adecuada para la protección de la radiación como sombreros de ala ancha y gafas con protección UV.

 En lugares como la playa y piscina, donde solemos estar al aire libre y la radiación se refleja en el agua y la arena, y por lo tanto estamos más expuestos al sol; debemos ser más cuidadoso con todas estas medidas, pues es muy frecuente encontrar que el melasma aparece o aumenta después de periodos de estar en estos lugares.

2. Tratamiento tópico

El uso de agentes despigmentantes es el tratamiento médico de primera elección.  No existe al momento un despigmentante ideal, es decir, una sustancia que elimine por completo las manchas y que además esté libre de efectos secundarios.

La hidroquinona es, hasta ahora, la sustancia despigmentante más eficaz en el tratamiento del melasma.  Debe utilizarse con el acompañamiento del especialista, pues el uso indiscriminado y por tiempos largos se ha asociado a una entidad denominada Ocronosis exógena, trastorno pigmentario, que produce manchas oscuras en la piel, de muy difícil manejo.

La investigación de nuevos despigmentantes es constante, y a la fecha contamos con varias sustancias como, el ácido kójico, ácido glicólico, ácido azelaico, ácido tranexámico, niacinamida, phloretina, vitamina C, arbutina, entre otras sustancias, que se pueden usar en forma aplicada (tópica) o inyectadas directamente en la mancha como el ácido tranexámico o aplicada en la piel a través de canales como en los tratamientos con micro agujas (Nanopore)

3. Tratamiento físico: Exfoliaciones (peeling, microdermoabrasiones) y laser.

 

  • Exfoliaciones: Peeling – Microdermoabrasión: estos son procedimientos que producen exfoliación de las capas de la piel e inducen renovación celular mejorando la apariencia de la piel y así mismo facilitan la penetración de los despigmentantes. El peeling se hace a través de una sustancia química y la microdermoabrasión realiza una exfoliación mecánica con cristales de aluminio y puntas de diamante.
  • Láser: El desarrollo de esta tecnología es constante y en la actualidad contamos con un tipo de láser que tiene un efecto fotoacústico y emite la energía en un tiempo más corto, donde se destruye el pigmento con poca posibilidad de hiperpigmentación de rebote, convirtiéndose en una muy buena alternativa para el manejo del melasma.

Cuando se buscan opciones de tratamiento para el melasma, hay que tener en cuenta que esta es una condición crónica, es decir, que su evolución es larga y en algunas ocasiones, es difícil su manejo. Por lo que, en muchas ocasiones, se requieren tratamientos combinados y controles dermatológicos periódicos.

Así mismo, definir el mejor tratamiento dependerá de varios factores como, el tiempo de evolución, el grado de afectación y los tratamientos previos (nombres de productos, tiempo de uso y procedimientos realizados), por eso es importante asistir a una consulta dermatológica inicial, teniendo en lo posible toda esta información para que se pueda realizar un análisis adecuado de cada caso, y de igual forma, proponer el mejor tratamiento para cada persona en particular.

En la Clínica Dermatológica contamos con un grupo de especialistas con alta experiencia en el manejo de esta patología y además disponemos de toda la tecnología para el manejo de la misma.

Dra. Freya T Álvarez Pardo. Médica Dermatóloga.

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