¡Despídete de la piel rosácea!

La rosácea es una enfermedad crónica de la piel, la cual se produce por múltiples factores, como: cambios de clima, factores ambientales como el frío extremo o el calor, la dieta, la ingesta de licores (especialmente de bebidas fermentadas como los vinotinto). Otras condiciones infecciosas también pueden estar involucradas como la presencia de parásitos, por lo que es importante consultar al dermatólogo para su adecuado manejo.

Clínicamente se caracteriza por presentar enrojecimiento en la cara, puede estar asociado a picazón. Algunos pacientes pueden manifestar aparición de algunas ronchas o lesiones pequeñas como pápulas, y en algunos pacientes algunas otras formas crónicas pueden llegar a producir aumento en el tamaño de algunas zonas de la cara , especialmente de la nariz.

La causa exacta de la rosácea no se conoce, aunque existen múltiples tratamientos, con los cuales el paciente puede entrar en etapas de remisión. Una de las características más importantes en los pacientes con rosácea es la piel sensible, lo que genera intolerancia a los tratamientos, por lo cual es vital el manejo por un profesional indicado, de tal forma que pueda restaurar la barrera epidérmica, la cual en la mayoría de los casos se encuentra alterada, y por lo tanto hay que establecer terapias con hidratantes, antiinflamatorios y otras terapias que serán guiadas por el especialista.

La rosácea en algunos pacientes puede afectar los ojos, por eso es importante consultar también con el oftalmólogo para descartar que no haya compromiso ocular.

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La piel del paciente con rosácea suele ser muy sensible y ante estímulos tan simples como el contacto con maquillaje, jabones, cremas, ésta se vuelve roja y puede dar una sensación de dolor, piquiña, calor o ardor. Además del color característico, pueden aparecer brotes de granos y pústulas, que usualmente aparecen sobre la nariz y las mejillas. Los brotes aparecen por causas como la exposición al sol, las temperaturas extremas, el consumo de bebidas calientes, picantes, licor, o incluso aparecer sin desencadenantes.

Realizado por:
Dra. Sol Beatriz Jimenez Tamayo
Dermatóloga

Dr. Miguel Mateo Cuervo
Dermatólogo

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