Las hiperpigmentaciones de la piel o manchas son secundarias a la producción de melanina como respuesta a la exposición solar, pero a pesar de que todas se relacionan con la radiación ultravioleta, cada tipo de mancha tiene una causa diferente y por lo tanto un tratamiento distinto.

¿Cuáles son los tipos de manchas más comunes?

 

Melasma: También llamada cloasma o “máscara del embarazo”. Es más frecuente en mujeres, entre los 20-50 años y se localizan en la parte central de la cara, en aspecto de “mariposa”, en la frente o parte lateral de mejillas. Aparecen por una combinación infortunada de factores: tendencia genética o familiar, exposición solar y factores hormonales, embarazo, uso de anticonceptivos orales, o incluso cambios hormonales normales de nuestro cuerpo. Su tratamiento es difícil, pero con la asesoría de un buen dermatólogo, el uso de productos despigmentantes en casa, protección solar estricta y procedimientos adecuados pueden mejorar sustancialmente.

Efelides: También llamadas “pecas”. Son comunes en personas muy blancas y/o pelirrojos. Suelen aparecer en los primeros 3 años de vida y su color depende de cuanta exposición solar reciban. Pueden desaparecer solas con el tiempo.

Léntigos: Son similares a las pecas, pero aparecen en personas mayores de cualquier color de piel (fototipo). Son indicadores de la exposición solar de toda la vida, aparecen en las zonas expuestas: cara, escote y brazos y no desaparecen por si solos.

 

¿Qué tratamientos existen para las hiperpigmentaciones?

 

Crioterapia: Consiste en utilizar nitrógeno líquido a una temperatura de -196 grados centígrados produciendo una quemadura por frío. Se utiliza en léntigos solares de cara y brazos.

IPL: La luz pulsada intensa (IPL) es una lámpara especial que genera una radiación entre 400nm y 1200nm, se diferencia del láser por sus características físicas, pero funciona de una manera similar, quemando las efélides y los lentigos, además de mejorar las telangiectasias de la cara (venitas y arañas rojas), las cicatrices de acné y el envejecimiento.

Láser Nd Yag QS Revlite: Este láser de última tecnología está diseñado para el tratamiento de manchas como las efélides y los lentigos y para la remoción de tatuajes. Es quizás el único láser recomendado para el melasma. Suele necesitar varias sesiones, y siempre es un complemento a los tratamientos en casa.

El tratamiento de las manchas es complejo, pero con una evaluación, un tratamiento personalizado diseñado por un dermatólogo, el uso de novedosas tecnologías y una estricta fotoprotección se pueden mejorar sustancialmente o incluso desaparecer.

Dra. Melisa Mejía Jiménez